En la última década, el sector de la Economía Popular y Solidaria (EPS) en Ecuador ha dejado de ser un observador pasivo para convertirse en un protagonista de la transformación digital. La irrupción de las tecnologías disruptivas no solo ha cambiado la forma en que se transacciona, sino que ha redefinido la estrategia de supervivencia y propósito de las cooperativas frente a un ecosistema financiero cada vez más exigente.
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Alianzas: El fin de la rivalidad con las Fintech
El diagnóstico actual, según Valeria Llerena, Directora Ejecutiva de la Red de Instituciones Financieras de Desarrollo (RFD), revela un cambio de paradigma. La vieja idea de que las Fintech llegarían para desplazar a las instituciones tradicionales ha quedado obsoleta. Hoy, la visión es de simbiosis.
“La convivencia entre instituciones financieras tradicionales y fintech no solo es posible, sino necesaria para construir un ecosistema financiero inclusivo”, afirma Llerena. Para la directiva, las entidades tradicionales aportan la solidez, la gestión de riesgos y la confianza del socio, mientras que las Fintech inyectan la agilidad necesaria para cerrar brechas de acceso. En sus palabras: “Ningún actor puede avanzar de manera aislada en un entorno de digitalización acelerada”. Esta colaboración es la que realmente permite ampliar la frontera del servicio financiero en el país.
El dilema tecnológico: ¿Robustez o Flexibilidad?
Uno de los mayores desafíos para las cooperativas ha sido modernizar sus cimientos sin comprometer la seguridad regulatoria. Santiago Álvarez, CEO de SifizSoft, explica que la solución no es elegir entre uno u otro, sino adoptar arquitecturas integrales, híbridas y desacopladas.
Con más de 22 años en el mercado, Álvarez entiende que el Core financiero (como su sistema FBS) debe ser un motor blindado pero conectado. “Buscamos que la institución no se vea limitada por su tecnología, sino impulsada por ella”, señala. Esta arquitectura permite que una cooperativa pueda lanzar productos digitales en tiempo récord, respondiendo a la inmediatez que exige el socio joven, sin descuidar la integridad contable que exige el regulador.
De “Mirar el ayer” a “Predecir el mañana”
Quizás el aporte más disruptivo de la visión de Álvarez es el cambio en la toma de decisiones. Históricamente, los gerentes han gestionado sus instituciones basándose en lo que ya pasó. La propuesta de Sifizsoft es romper ese ciclo mediante el análisis predictivo integrado al Core.
“El objetivo es dejar de mirar por el espejo retrovisor y empezar a mirar por el parabrisas”, sentencia Álvarez con una metáfora poderosa. “Los reportes históricos —el balance de ayer, la mora del mes pasado— te dicen dónde estuviste. Nuestra inteligencia de procesos construye el parabrisas”. Para Álvarez, el futuro del CEO cooperativo es dejar de ser un gestor de la operación diaria para convertirse en un “arquitecto del crecimiento futuro”, utilizando el dato como cimiento y la inteligencia de procesos como plano.
Visión 2030: ¿Hacia un open finance ecuatoriano?
Al mirar hacia el futuro, la gran interrogante es la apertura de los datos. Valeria Llerena es pragmática pero ambiciosa al respecto. Aunque reconoce que Ecuador está en una etapa temprana y que “las entidades financieras aún operan con sistemas cerrados”, prevé que el cambio estructural vendrá de una estrategia nacional coordinada.
“No creemos que el sector financiero enfrente esto en el corto plazo; para ello habría que generar una estrategia nacional coordinada entre reguladores, actores financieros y Fintech”, explica Llerena. Su visión de futuro no olvida la esencia del sector: cualquier avance tecnológico debe considerar la brecha digital de las entidades más pequeñas para que la innovación no se convierta en un factor de exclusión.
Por su parte, Álvarez complementa esta visión tecnológica con una de eficiencia interna. Para él, el futuro de las cooperativas exitosas radica en la capacidad de capturar datos estructurados y no estructurados en tiempo real para alertar, por ejemplo, que un segmento joven en una zona específica tiene mejor capacidad de pago de lo que dicen los modelos tradicionales. “Le mostramos hacia dónde va el negocio si ajusta una variable hoy”, concluye.
La transformación digital en las cooperativas ecuatorianas no es solo un cambio de software; es un compromiso con la inclusión. La tecnología, desde el Core hasta la analítica predictiva, es hoy el puente hacia una economía más solidaria, humana y, sobre todo, preparada para los desafíos que dictará la próxima década.