Entre el 45% y el 63% de las empresas ecuatorianas ya usa alguna forma de inteligencia artificial, según Deloitte; pero solo el 44% percibe beneficios reales, de acuerdo con PwC. “Se adopta mucho y se aprovecha poco”, resume Héctor Velasco, especialista en IA, fundador del instituto ITSEIA y de la consultora H3L, y autor de «El Emprendedor Ecuatoriano». El país acompañó ese despegue con su Estrategia Nacional de IA, lanzada en marzo de 2026.
El impacto en las empresas es desigual. Lo lideran la banca, el comercio y la agroindustria, y entre las que sí lo aprovechan una de cada cuatro reduce costos y otra de cada cuatro aumenta ingresos (PwC). En el empleo, el Banco Mundial y la OIT calculan que 2,3 millones de puestos están expuestos a transformarse —no a desaparecer— y el 36% de los trabajadores ya usa IA. “La pregunta ya no es si transformará a la empresa, sino quién la ayuda a hacerlo bien”, dice Velasco, cuya consultora H3L implementa esa transición dentro de las compañías.
Porque el obstáculo, insiste, no es la tecnología sino el método: el 93% de la inversión en IA va a tecnología y solo el 7% a formar personas (Deloitte), y en Quito el 78% de las empresas planea usar IA pero apenas el 12% tiene personal capacitado. Contra esa brecha levantó ITSEIA, su instituto de IA para empresas, donde —con una “Fábrica de Cursos” construida sobre agentes de IA— cada profesional arma su propio asistente con un caso real de su trabajo. “Capacitar no es dar una charla; es que la persona salga aplicando la herramienta el lunes”, señala.
Formar es la mitad; la otra es que la IA quede operando de forma efectiva y no rudimentaria. Ahí vuelve H3L: presente en siete países, acompaña a la empresa hasta dejar los procesos automatizados funcionando junto al equipo, apoyada en su plataforma H3L Diagnostics, que detecta con IA dónde se pierde tiempo y dinero. “No hace falta un gran presupuesto ni esperar al Estado: se empieza con un solo proceso bien elegido. La tecnología no reemplaza al que trabaja; reemplaza al que no la usa”, concluye.