Detrás de la dirección de Smart City Ecuador y Smart City Cuenca hay un liderazgo estratégico que concibe la tecnología como una herramienta fundamental para la transformación social. Comunicadora de profesión, máster en Comunicación e Identidad Corporativa por la UNIR, Wellness Coach y Maestra de Meditación, Dominique Crespo Calle encarna un perfil multidisciplinario donde la gestión del desarrollo urbano moderno y el crecimiento personal se entrelazan de manera natural.
En su rol al frente de Smart City, Dominique impulsa un espacio vital de encuentro y articulación para conectar al sector público, la empresa privada, la academia y la ciudadanía. Desde su experiencia ejecutiva, desmitifica la visión tradicional de las Smart Cities: para ella, una ciudad inteligente no es simplemente un entorno repleto de sensores o tecnología avanzada, sino un ecosistema eficiente que utiliza la innovación, la sostenibilidad y la planificación estratégica para resolver problemas reales. Su gestión promueve soluciones concretas en movilidad, seguridad, conectividad y servicios públicos de calidad, diseñadas para devolverle al ciudadano algo invaluable: tiempo y bienestar para disfrutar de su entorno.
Esta perspectiva orientada a las personas nace también de su propio recorrido de transformación. El nacimiento de su hijo, Cayetano, marcó un punto de inflexión que la llevó a replantearse sus prioridades y priorizar una vida en armonía, dando origen a Be Healthy con Coco Crespo, una propuesta enfocada en el cuidado integral desde la mente, el cuerpo, las emociones y la espiritualidad. Para Dominique, el impacto hacia afuera requiere primero de un equilibrio interior.
Como líder de proyectos de gran escala urbana, aplica una filosofía basada en la colaboración sin egos, la empatía y el aprendizaje continuo. Reconoce que los mayores desafíos de América Latina no son únicamente tecnológicos, sino de articulación, infraestructura y voluntad política. Por ello, su trabajo diario se enfoca en derribar barreras y convertir las ideas de innovación en políticas y proyectos tangibles que lleguen a las calles.
En sus momentos de desconexión, disfruta de los viajes, el ejercicio, la meditación, la gastronomía y el tiempo junto a sus seres queridos. Con la mirada puesta en el año 2030, visualiza ciudades latinoamericanas más conectadas, equitativas y humanas. Su labor proyecta un puente perfecto entre sus dos grandes pasiones: Be Healthy para transformar a la persona desde adentro, y Smart City para estructurar entornos urbanos donde las personas realmente quieran y puedan vivir bien. Su legado busca consolidarse no solo en la infraestructura y los proyectos ejecutados, sino en las puertas que logró abrir para el desarrollo de la región.