La digitalización financiera en Ecuador ha alcanzado un punto de inflexión histórico. Según datos de la Superintendencia de Bancos, el 77,4% de las transacciones en el país ya son digitales. Sin embargo, para Lucas Posada, CEO de Takenos, esta cifra no es el techo, sino el cimiento de una transformación mucho más profunda que trasciende las fronteras nacionales.
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Más allá de los pagos locales
En una reciente entrevista para ENRED, Posada destacó que la madurez del mercado ecuatoriano está evolucionando desde el simple pago de servicios básicos hacia una integración plena en la economía global. “Actualmente ya no se trata solo de transferencias internas; existen trabajadores remotos y freelancers que requieren mover dinero internacionalmente”, señala el líder de la fintech.
Takenos nace para resolver precisamente esa “fricción”. Con un millón de usuarios a nivel mundial, la plataforma permite recibir pagos en dólares o euros y utilizar tarjetas internacionales, simplificando procesos que históricamente han sido lentos y costosos.
Confianza y verdadera inclusión
Uno de los mayores retos en el ecosistema digital es la brecha de confianza. Posada sostiene que la experiencia de usuario (UX) y la seguridad son los pilares para convencer al ciudadano de abandonar la billetera física. Takenos implementa robustos sistemas de validación de identidad, autenticación de doble factor y opera bajo estrictos marcos regulatorios de prevención de fraude.
Pero la visión de Posada va más allá de la digitalización: busca la inclusión financiera real. Esto implica no solo pagar digitalmente, sino democratizar el acceso a herramientas de inversión que antes eran exclusivas de la banca corporativa. Hoy, a través de Takenos, cualquier usuario puede invertir en activos internacionales desde su celular con montos bajos.
Hacia un Ecuador “Cashless”
Mirando hacia el 2030, Posada ve a Ecuador con un potencial enorme para liderar la región debido a su economía dolarizada y la creciente adopción tecnológica. Aunque el efectivo aún mantiene un rol fuerte en América Latina, el futuro apunta a sistemas inmediatos, globales e interoperables.
“Más que hablar solamente de un mundo ‘sin efectivo’, creemos que vamos hacia un escenario donde el dinero se vuelve cada vez más inmediato y global”, concluye Posada.
Con esta visión, Takenos se posiciona como el puente necesario entre la economía local y las oportunidades financieras del mundo globalizado.